Diario of Miguel Costansó
Expedición Portola, 1769-1770
Tuesday, August 1, 1769 EN -- Martes 1° de Agosto. En este día hizimos descanso, y fueron los exploradores á reconocer el pais.
A las diez del día tembló la tierra; repitió con fuerza el temblor a la una de la tarde, y una hora despues experimentamos otro. Pidieron licencia algunos soldados para ir a cazar montados en sus cavallos, y otros a pié con la mira de matar algun berrendo, porque se havian dejado ver muchos de estos animales; que son una especie de cabras montesas, y tienen la frente armada de llaves algo maiores que las cabras: dixeron estos soldados a su buelta, haver visto un rio de hermosa agua de diez y seis a diez y siete varas de ancho que nace junto al boquete del valle a la parte del medio dia, y al pié de una loma que estaba a vista del campamento distante media legua a lo sumo.
Wednesday, August 2, 1769 EN -- Miercoles 2 de Agosto. En la mañana movimos el real y caminando á poniente, salimos del valle por una abra formada entre lomas bajas: entrámos despues en una cañada bastante espaciosa con mucha arboleda de alamos y alisos, entre los quales corría un hermoso rio por el rumbo del nornoroeste, y doblando la punta de un cerrito acantilado seguia despues para el sur.
A la parte del nornordeste se dejaba ver otra caja ó madre de rio que formaba una espaciosa rambla pero estaba en seco: uniase esta caja con la del rio, dando claros indicios de sus grandes avenidas en tiempo de lluvias; porque tenía muchos troncos de arboles y basura sobre los costados paramos en este sitio que huvo nombre de La Porciuncula. Aqui se experimentaron tres temblores consecutibos en la tarde y en la noche. Al Rio de la Porciuncula 2 leguas. De San Diego 43 leguas.
Thursday, August 3, 1769 EN -- Jueves 3 de Agosto. Badeamos el Rio de la Porciuncula que baja con mucha rapidéz de la cañada por donde desemboca de la sierra para entrar en el llano: tomanos el rumbo del oessuduoeste por tierra alta y llana y á las tres leguas de marcha llegamos a el aguage que recibio nombre del Ojo de Agua de los Alisos, era este un manantial grande dentro de un bagial de donde se levantaban corpulentisimos arboles de esta especie; y estaba cubierto de zacatal y olorosas yerbas, y berros: corría despues el agua por una zanja profunda hacia el suduoeste todas las tierras que vimos en esta jornada, nos parecieron admirables para producir toda especie de granos, y frutos: hallámos sobre nuestro camino a toda una ranchería de indios gentiles que iban cosechando sus semillas por el llano.
En la tarde se hicieron sentir nuebos temblores cuia continuacion nos tenia atonitos; huvo quien se persuadiese que en la cerranía que teníamos delante que corría para el oeste habría grandes bolcanes, de cuios indicios hallamos bastantes señas, sobre el camino que media entre el Rio de la Porciuncula, y el Ojo de Agua de los Alisos; porque vieron los exploradores unos pantanos grandes de cierto material como pez arrimados a la sierra, que estaban hirviendo á borbollones . Al 0jo de Agua de A1isos 3 leguas. De San Diego 46 leguas.
Friday, August 4, 1769 EN -- Viernes 4 de Agosto. Del Ojo de Agua de los Alisos, costeando la sierra por buen camino, llano y cubierto de pastos fuimos a dar a los Ojos de Agua del Berrendo nombre que le pusimos por haver cogido vivo a uno de estos animales, a quien la tarde del antecedente día havía roto una pierna de un fusilaso un soldado de los voluntarios, y no le pudo dar alcance. Estaba el aguage en una hoyanca rodeada de lomas bajas cerca de la marina, hallamos en este sitio a una rancheria de gentiles mui afables: acudieron luego al alojamiento con bateas de semillas nuezes y bellotas a cuio regalo correspondimos con nuestras sartas de vidrio que estiman en mucho. Al Ojo de Agua del Berrendo 2 leguas. De San Diego 48 leguas.
Saturday, August 5, 1769 EN -- Savado 5 de Agosto. Los exploradores que salieron a reconocer la costa, y camino de la plaia, bolvieron brebe con noticia de haver llegado hasta un cantil mui alto tajado á la mar en donde remata la sierra cerrando absolutamente el paso de la marina: esto nos preciso a buscarlo por la sierra, y se halló aunque aspero y penoso.
Salimos pues de los Ojos del Berrendo en la tarde, y dirigiendonos para el noroeste hacia donde la cerranía parecía dar puerto, entramos en ella por un cañon formado de cerros acantilados a una, y otra parte; pero al remate de el eran algo mas accesibles, y nos permitieron tomar la ladera y subir con travajo a la cumbre desde donde divisamos un valle mui ameno, y espacioso bajamos á el y paramos junto al aguage que era una poza mui grande havía cerca de ella una numerosa ranchería de gentiles mui afables y mansos ofrecieronnos sus semillas en bateas ó coraz de juncos y vinieron al real en tanto numero, que á venir con armas pudieran darnos recelo, pues contamos hasta doscientos y cinco juntos entre hombres mujeres y niños: todos presentaban algo de comer; y les correspondimos con nuestros abalorios, y cintas. Hizimos tres leguas en esta jornada y dimos nombre al valle de Santa Catalina, tiene cerca de tres leguas de ancho y mas de ocho de largo todo rodeado de montes. Al Valle de Santa Catalina ó de los Encinos 3 leguas. De San Diego 51 leguas.
Sunday, August 6, 1769 EN -- Domingo 6 de Agosto. En este día descansamos, y recibimos innumerables visitas de gentiles que vinieron a vernos de diferentes partes: tenian noticia de la navegacion de los pacabotes sobre la costa y canal de Santa Barbara descrivían en el suelo la figura ó carta de la canal con sus islas, trasando la derrota de nuestras embarcaciones: digeronnos tambien que havian entrado en su tierra en otros tiempos gente barbada y vestida y armada como nosotros indicando que havian venido del oriente. Uno de ellos refirio haver llegado hasta sus tierras y visto lugares o poblaciones formadas de casas grandes y que cada familia ocupaba la suia: añadió a mas de esto que a pocas jornadas como de siete a ocho para el norte llegaríamos a un rio grande que corría entre asperos montes, y no podía vadearse que mas adelante veríamos la mar que nos estorvaría seguir [M proseguir] nuestro viage por aquel rumbo; pero dexamos la verificazion de noticias de estos geografos al informe de nuestros ojos.
Monday, August 7, 1769 EN -- Lunes 7 de Agosto. Atravesamos el Valle de Santa Catalina que tiene cerca de trese [M tres] leguas de ancho, y fuimos a campar al pié de la sierra que havíamos de penetrar el día siguiente: huvo agua sobrada para la gente mui poca para las bestias entre unos juncos y enea. Por el mismo Valle de los Encinos 3 leguas. De San Diego 54 leguas.
Tuesday, August 8, 1769 EN -- Martes 8 de Agosto. Entramos en la sierra compuesto ya el camino por los gastadores que se mandaron por delante mui de madrugada: parte de é1 lo hizimos por una cañada angosta, y parte por cerros altisimos de tierra muerta cuia subida y bajada fué arto penosa para los animales, bajamos despues a un vallesito en que havía una ranchería de gentiles cuia gente nos embio mensageros al Valle de Santa Catalina, y guias que nos enseñasen el mejor camino y paso de la sierra. Tenian estos pobres indios un grande refresco prevenido para recibirnos, y viendo que nuestra intencion era de pasar adelante para no perder la jornada, nos hicieron las mas vivas instancias para obligarnos á llegar hasta su ranchería que estaba á un lado del camino huvimos de condescender a sus ruegos para no desairarlos: disfrutamos su buena voluntad y regalo que consistía en semillas vellotas y nuezes dieronnos á mas otros guias que nos condujesen al aguage de que nos dieron noticia llegamos á el ya tarde, y fué la jornada de quatro leguas.
El terreno desde la ranchería al aguage es alegre y vistoso en la llanura; aunque los montes que rodean esta son pelados, y asperos: en el llano vimos mucha arboleda de alamos y robles mui crecidos y corpulentos: era el aguage un arroyo de mucha agua que corría dentro de una cañada medianamente ancha con mucha arboleda de sauces, y alamos, havía cerca del parage en que campamos una numerosa ranchería de indios que vivian sin mas abrigo que una ligera enramada en forma de corral, por cuia razon le pusieron los soldados a todo el sitio la Rancheria del Corral. A la Rancheria del Corral 4 leguas. De San Diego 58 leguas.
Wednesday, August 9, 1769 EN -- Miercoles 9 de Agosto. Teníamos delante de los ojos inmensas cordilleras de montañas que necessariamente havíamos de penetrar, si queríamos seguir el rumbo del norte ó noroeste que eran los mas ventajosos, y hacían a nuestro viage; pero temiamos que quanto mas nos internasemos en el país, no fuesen maiores las dificultades, y no nos apartasemos demasiadamente de la plaia; resolviose pues seguir la cañada en que nos hallabamos campados, y el curso del arroio hasta la mar si fuese dable; a cuio efecto los exploradores que se despacharon temprano en la mañana llevaron orden de alargarse quanto pudiesen para reconocer si se ofrecían algunos obstaculos en el camino, con cuio motivo descansó la gente y la requa este dia.
Vinieron al real multitud de indios con regalo de semillas, bellotas, y panales de miel de carrizo; gente mui afable y cariñosa: esplicabanse admirablemente bien por señas, y comprehendían quanto les decíamos por igual termino: assi nos dieron á entender que el camino de la tierra adentro era mui montuoso y aspero, que el de la plaia era llano y accesible; que si íbamos por el interior del pais pasaríamos cinco sierras con otros tantos valles y que a la bajada de la ultima, tendríamos que pasar un rio caudaloso y rapido, que bajaba encañonado.
Bolvieron en la noche los exploradores, y digeron ser tierra llana abundante de agua y pastos, la que daba paso a la marina, bien que no havian podido divisar la mar, sin embargo de haverse adelantado como seis leguas siguiendo la direccion de la cañada.
Thursday, August 10, 1769 EN -- Jueves 10 de Agosto. Hizimos tres leguas por dentro de la cañada que corría para el oessuduoeste, todo este tramo: paramos á la orilla del arroio que corría con bastante caudal a nuestro arribo, y se secó luego con la fuerza del sol, conforme los exploradores nos dixeron haver experimentado el día antecendente particularidad que observamos despues en otros arroios que corrían de noche y secaban de día.
Toda la tierra de esta cañada, es mui fofa, falsa y blanquisca, undíanse en ella las bestias á cada paso recibió nombre esta cañada de Santa Clara. Por la Cañada de Santa Clara 3 leguas. De San Diego 61 leguas.
Friday, August 11, 1769 EN -- Viernes 11 de Agosto. Mui de mañana nos pusimos en marcha corría aun la cañada al proprio rumbo del oessuduoeste: a las tres leguas paramos en la immediacion de una ranchería numerosa sobre la orilla de otro arroio de agua corriente que sale de la sierra por un cañon angosto y derrama en la Cañada de Santa Clara que en este parage tiene maior anchura. Pasaría esta ranchería de doscientas almas, y vivian sin mas abrigo que los del corral esto es dentro de otra enrramada semejante.
Vinieron en la tarde, siete capitanes ó caziques, con numeroso acompañamiento de indios de arcos y flechas, pero sueltas las cuerdas de los arcos en señal de paz: trahían un regalo abundante de semillas, bellotas, nuezes, y piñoles [M piñones] que estendieron delante de nosotros: los capitanes informandose de quien venía mandandonos, ofrecieron con distincion al comandante y a sus oficiales, diferentes collares de unas piedrecitas blancas, y negras cuia solidéz y materia se asemeja mucho al coral, y solo difiere de é1 en el color: pasarían tal vez de quinientos hombres los gentiles que se dejaron ver en este día. Por la Cañada de Santa Clara 3 leguas. De San Diego 64 leguas.
Saturday, August 12, 1769 EN -- Savado 12 de Agosto. -- En la tarde movimos el real y siguiendo siempre la cañada por camino quebrado de arroios y zanjones formados de las vertientes de la serranía que desagua por ellos en tiempo de llubias, paramos sobre uno de ellos que trahía aun bastante agua: hizimos tres leguas en esta jornada.
Vinieron algunos gentiles de una ranchería que teniamos a la vista con sus bateas de semillas y piñones que nos ofrecieron con la misma generosidad y voluntad que los pasados. Por la Cañada de Santa Clara 3 leguas. De San Diego 67 leguas.
Sunday, August 13, 1769 EN -- Domingo 13 de Agosto. Hizimos dos leguas bajando siempre por la cañada con deseos de llegar a la plaia que ya crehíamos cerca. Sentamos el real á corta distancia del arroio, que con mas propriedad llamarémos en adelante rio respecto del caudal con que corre por este parage y que le tributan diferentes arroios que caen en él, por una y otra parte de la cañada.
Desde este sitio descubrímos un espacioso llano que se estendía para el sur, y poniente hasta la mar cubierto de pastos, y con alguna arboleda: havía cerca de nuestro campamento una ranchería mui corta de gentiles alojados en sus chozas cubiertas de zacate de forma esferica como una media naranja con su respiradero en lo alto por donde entraba la luz y tenía salida el humo. Por la Cañada de Santa Clara 2 leguas. De San Diego 69 leguas.
Monday, August 14, 1769 EN -- Lunes 14 de Agosto. Movimos el real en la mañana dirigiendo nuestro camino al oessuduoeste por espacio de dos leguas: llegamos a la marina, y se nos ofrecío a la vista un pueblo formal el mas numeroso y coordinado de quantos hasta entonces huviesemos visto, situado sobre una lengua ó punta de tierra en la misma plaia que estaba señoreando y parecía dominar las aguas: contamos hasta treinta casas grandes y capaces de forma esferica bien construidas y techadas de zacate: nos hizimos el cargo por el gran numero de gente que salió á recibirnos, y acudió despues al real, que no bajaría de quatrocientas almas.
Son estos gentiles de buen talle y disposicion, mui agiles y sueltos, aplicados é ingeniosos: su destresa y avilidad sobresale en la construccion de sus canoas hechas de buenas tablas de pino, bien ligadas y calafateadas, y de una forma graciosa: manejan estas con igual maña y salen mar afuera a pescar en ellas tres ó quatro hombres siendo capaces de cargar hasta ocho ó diez: vsan remos largos de dos palas y vogan con indecible ligereza y velocidad: todas sus obras son primorosas y bien acavadas; pero lo mas digno de admiracion, es que para labrar la madera y la piedra no tienen otros instrumentos que de pedernal ignorando el uso del fierro y del acero, ó conociendo mui poco la suma utilidad de estas materias, porque no dexamos de ver entre ellos algunos pedazos de cuchillos, y ojas de espada que no empleavan á otra cosa que á cortar carne, ó abrir el pescado que sacaban del mar: vimos y les rescatamos mediante nuestras sartas de vidrio, y otros dixes, unas coras ó bateas de junco con varios [varias] labores; platos y xicaras de madera hechas de una pieza, de diferentes formas, y tamaños que ni hechas al torno saldrían mas airosas.
Nos regalaron cantidad de peseado con especialidad del que llaman bonito (era entonces el tiempo de su pesca segun la facilidad con que lo sacaban) de tan buen gusto, y delicado sabor como el que se pesca en las almadrabas de Cartagena de Lebante, y costas de Granada.
| El ingeniero que acompañaba á esta expedicion observó sobre la plaia la latitud de este pueblo con el octante ingles por la altura meridiana del sol de cara á dicho astro y halló la altura del limbo inferior de | 69° 42' |
| Semidiametro del sol addictivo | 16' |
| Por razon de la altura del ojo del observador sobre las aguas de seis a siete pies substractivos | 3° 13' |
| Altura meridiana del centro del astro | 69° 55' |
| Distancia al zenith | 20° 5' |
| Declinazion del sol para el meridiano de este lugar de 106 a 107 grados al occidente de la Isla del Fierro al punto del medio dia | 14° 8' |
| Latitud de dicho pueblo | 34° 13' |
Crehimos que este pueblo es el que los primeros navegantes españoles entre otros Rodriguez Cabrillo nombraron Pueblo de Canoas: nosotros le pusímos nombre de La Asuncion de Nuestra Señora ó La Absunta por haver llegado á él la vispera de esta festividad.
Sentamos el real á corta distacia del pueblo sobre las orillas de un rio que lleva sus aguas hasta la mar, y sale encañonado de la sierra por la vanda del norte.
En la tarde vinieron algunos caziques ó capitanes de la cerranía con su gente á saludarnos. Vinieron tambien diferentes isleños de la Canal de Santa Barbara que por casualidad se hallaban en el Puerto de La Asumpta. Al Pueblo de La Asunta 2 leguas. De San Diego 71 leguas.
Tuesday, August 15, 1769 EN -- Martes 15 de Agosto. Salimos en la tarde despues de dar agua a las bestias por havernos dicho los exploradores que no podríamos llegar al aguage (que distaba considerablemente del paraje que dexamos [M dejavamos] ) en una sola marcha: hizimos dos leguas por la plaia y sentamos el real junto a una ranchería volante de indios pescadores que nos regalaron mas pescado del que pudimos comer. Dieronnos en la noche estas gentes unas serenatas de chirímias ó pitos, bien desapasible, que no sirvío mas que de molestarnos y desvelarnos. A la Rancheria Volante 2 leguas. De San Diego 73 leguas.
Wednesday, August 16, 1769 EN -- Miercoles 16 de Agosto. Hizimos otras dos leguas ó poco mas en la manaña [mañana] costeando siempre la marina: llegámos á una ranchería, ó mejor dirémos pueblo numeroso de gentiles situado sobre la misma plaia en una punta de tierra immediato á la qual corría un arroyuelo de buen agua.
Los gentiles de esta ranchería acudieron immediatamente al real que situamos de la otra parte del arroio con pescado tlatelmado ó asado en barbacóa para que comieramos mientras sus canoas que estaban á la sazon pescando viniesen con pescado fresco: abordaron estas á la plaia de allí á poco, y trageron, abundancia de bonitos y meros que nos regalaron y ofrecieron en tanta cantidad, que huvieramos podido cargar la requa de pescado si huviesemos tenido proporcion de salarlo y prepararlo. dieronnos a mas pescado seco sin sal (que no usan en sus comidas) que llevamos de prevencion, y nos sirvió de mucho recurso en el viage.
Uno de los capitanes ó caziques de este pueblo se hallaba en el de La Asumpta quando nosotros pasamos, y fué uno de los que mas se esmeraron en obsequiarnos; éra hombre fornido de buen talle y facciones, gran bailarin por cuio respecto le pusimos a su pueblo el nombre del Bailarin. Parecionos aun mas numeroso que el de La Asumpta y las casas son de la misma fabrica y hechura. Al Pueblo del Bailarin 2 leguas. De San Diego 75 leguas.
Thursday, August 17, 1769 EN -- Jueves 17 de Agosto. Seguimos nuestra marcha por la orilla de la plaia un corto tramo, y despues por lomas altas sobre la costa: parámos cosa de un quarto de legua retirados de la misma cerca de un arroio de excelente agua, que salía de una cañada de la sierra con mucha arboleda de sauces: teníamos á la vista otra ranchería o pueblo de gentiles compuesta de treinta y dos casas, tan populoso como los pasados: vinieron al real con pescado fresco y tlatelmado, hombres, mugeres, y niños codiciosos de abalorios y cuentas de vidrio, mejor moneda y de maior estimacion entre ellos que el oro y la plata.
Los soldados llamaron á este pueblo de la Carpintería, porque estaban a la sazon construiendo una canoa: dista no mas de una legua del Pueblo del Bailarin.
Pareció a todos este sitio mui aparente para mision, respecto de la innumerable gentilidad que havita estas plaias en solo el distrito de seis leguas y por tener muchas tierras al proposito para siembras capaces de dar mucho fruto: lo proprio dirémos en el sentido mistico, porque la docilidad de esta gente nos dió grandes esperanzas, de que la palabra de Dios fructificará igualmente en sus corazones. A La Carpintería 1 legua. De San Diego 76 leguas.
Friday, August 18, 1769 EN -- Viernes 18 de Agosto. Del Pueblo de la Carpintería marchamos al de la Laguna distante tres leguas del primero: campamos sobre una laguna de agua dulce de que se abastecen los gentiles que ocupan y viven en su cercanía: pueblo el mas numeroso de los que hasta aqui se havian visto: inferimos que pasaría de seiscientas almas: ofrecieronnos pescado tlatelmado y fresco quanto pudieramos desear, y vinieron al real con sus mugeres y niños tan cariñosos y afables como en ninguna parte havíamos experimentado.
Hallamos sobre nuestro camino dos rancherías arruinadas: no pudimos averiguar por que causa pero nos persuadimos que serian efectos de las guerras y riñas que entre ellos suelen moverse mui facilmente. Al Pueblo de la Laguna 3 leguas. De San Diego 79 leguas.
Saturday, August 19, 1769 EN -- Savado 19 de Agosto. Movimos el real mas para huir de la molestia de los gentiles, que para hacer jornada, pues apenas hicimos media; luego [M media legua] apartandonos de la plaia acantilada y bordada de altos cerros en este parage: hizimos alto dentro de una cañada que tenía agua corriente, bien que esta se resumía en la arena, no lexos de su nacimiento Estaba la cañada vestida de hermosos encinos y alamos, y no faltaban pinos en las cumbres de los cerros.
Los exploradores que se despacharon en la mañana bolvieron en la tarde con noticia de haver visto grandes poblaciones, y mucha gentilidad, publicando el buen recebimiento que en todas partes les havian hecho.
De noche vinieron diez gentiles al real sin armas, con el fin decían, de guiarnos por la mañana a su ranchería: se les permitió pasar lo restante de la noche algo distantes del real, embiandoles quienes les hiciesen compañía y los entretuvieron [M entretubiesen] hasta el dia.
Sunday, August 20, 1769 EN -- Domingo 20 de Agosto. De dicha cañada fuimos a los Pueblos de la Isla que distaran de la Laguna unas tres leguas, camino de tierra llana, entre la sierra y unas lomas que se estienden sobre la marina: llegamos a vista de una punta de tierra larga y pelada, y á la parte de levante de ella entra un grande estero por dos vocanas diferentes, (conforme digeron algunos, porque no todos las divisaron ambas) á distancia de media legua, poco mas o menos una de otra; ciñe el estero un cerrito, y una lengua de tierra de mediana estencion, que afirmaban estar islado los mismos que decían haver visto las dos bocas del estero, y assi devia de ser suponiendo las dos bocas. Sobre dicho cerro cuio verdor y arboleda causaba ya notable armonía á los ojos se lebantaba una numerosisima poblacion de gentiles con innumerables casas; de suerte que huvo quien asegurase haver contado mas de ciento derramase dicho estero por el llano hacia levante, formando pantanos y lagunas de considerable extencion sobre cuias orillas, hai otros dos pueblos menos numerosos que el de la isla: pasámos por enmedio de uno de estos para ir al aguage junto al qual formamos nuestro campamento; y a breve rato vinieron los gentiles de los tres pueblos con pescado tlatelmado y fresco, semillas, vellotas, atole ó gachas y otras diferentes comidas, instandonos a porfia que comieramos, y manifestando en sus semblantes la satisfacion que les causaba nuestra presencia: agasajamos a todos y les regalamos quentas de vidrio cintas, y otras bugerias, con que rescatamos tambien varias curiosidades de coras, pieles, y plumages.
Todo el terreno que rexistramos, assí en el camino como desde nuestro campamento es sumamente alegre, abundante de pastos, y cubierto de encinos sauces, y otros arboles, dando señas de feracidad, y de producir quanto se quisiere y se sembrare.
No se contentaron los gentiles con regalarnos de sus comidas quisieron tambien festejarnos conociendose la porfía y contienda mutua de sobresalir cada pueblo en los regalos y fiestas, para merecer nuestra aprovacion y aplauso. Vinieron en la tarde los principales y caziques de cada pueblo, unos despues de otros adornados a su usansa embijados y cargados de plumages, con unos carrizos rajados en las manos á cuio movimiento y ruido marcaban el compas de sus canciones, y la cadencia del vaile, tan a tiempo, y tan uniformes que no causaban disonancia.
Duraron los bailes toda la tarde, y nos costó harto travajo el desprendernos de ellos: por fin los despedimos encargandoles mucho por señas que no viniesen de noche á incomodarnos; pero en vano: bolvieron cerrada la noche con gran comitiva de jruanes [M truanes] ó juglares tocando unos pitos, cuio sonido rasgaban los oidos: era de temer que nos alborotasen la cavallada, por lo que salió á recibirlos el comandante con sus oficiales, y algunos soldados; dieronles algunos abalorios, intimandoles que si bolvían a interrumpirnos el sueño, no serían nuestros amigos, y los recibiríamos mal: bastante dilixencia para que se retiraran y nos dexaran en paz, lo restante de la noche. A los Pueblos de la Isla 3 leguas. De San Diego 82 leguas.
Monday, August 21, 1769 EN -- Lunes 21 de Agosto. Desde el Pueblo de La Asumpta corre esta costa para el oesnoroeste con corta diferencia hasta el que dexamos en la mañana de este día nombrando de la Laguna, conforme se dijo: de aqui en adelante corre la costa casi al poniente por cuio rumbo hizimos dos leguas sobre lomas altas a vista del mar, interrumpidas por algunos zanjones de los derrames de la serranía, que en algunas partes llega hasta cerca de la plaia dejando poco terreno en este intermedio: en otras partes se retiran mas los montes y dejan alguna llanura entre ellos y la mar hasta de media legua ó poco mas. Atravesamos un encinal considerable y llegamos al aguage que era un arroio de buen agua dentro de una cañada sobre cuios costados y cerca de la plaia ocupaban los gentiles una ranchería que pasaría de mil almas; paramos a la derecha de la cañada no lexos de esta ranchería, cuios moradores vinieron luego á saludarnos: regalaronnos tambien mucho pescado del fresco y seco, curado sin sal y no perdonaron el obsequio del baile, y fiesta al modo de los de la Isla.
Recibió nombre este parage de San Luis Obispo. A San Luis Obispo 2 leguas. De San Diego 84 leguas.
Tuesday, August 22, 1769 EN -- Martes 22 de Agosto. Los exploradores que salieron de mañana bolvieron a la una de la tarde con noticia de haver hallado agua y buen camino por la plaia en baja mar, circunstancia que para lograrla era necesario diferir la marcha hasta el dia siguiente por la mañana y assí descansó la gente, y requa en este sitio.
Wednesday, August 23, 1769 EN -- Miercoles 23 de Agosto. En la mañana aprovechando el tiempo de la baja mar caminamos cosa de una legua por la plaia, y despues la dexamos é hizimos lo restante de la jornada que fué de tres leguas por lomas altas tajadas al mar en algunas partes frequentemente interrumpidas por las barrancas y zanjones por donde tiene sus desagues la sierra: casi todos tenian agua corriente.
Llegamos al parage que era un pueblo de ochenta casas y de cerca de ochocientas almas a un lado y otro de una cañada que tenía agua corriente: obsequiaronnos tambien con bayle, y abundante regalo de pescado y semillas.
Situamos nuestro real á la izquierda del arroio en lugar alto y despejado: pusimosle nombre de San Guido a todo este sitio. A San Guido 3 leguas. De San Diego 87 leguas.
Thursday, August 24, 1769 EN -- Jueves 24 de Agosto. La jornada de este día fue tan penosa como la de haier: el camino y terreno de la misma naturaleza y se hacía preciso á cada momento echar los gastadores por delante a que compusieran los malos pasos causando esta penosa tarea mucha demora en la marcha: llegamos al parage, que era una cañada por la qual se introducía un estero de agua salada, sobre cuias orillas ai un pueblo de indios de cinquenta fuegos que nos recibieron y obsequiaron como los pasados: tienen estos gentiles escacés de leña, y la agua para lograr la buena se ha de tomar arriba en la cañada, por donde baja un arroio antes que sus aguas se junten con las del estero.
Desde este sitio que se nombró de San Luis Rey, descubrimos en la tarde las tres ultimas islas de la Canal de Santa Barbara; que son, San Bernardo, la mas occidental, Santa Cruz que sigue para levante: y Santa Barbara que dió nombre a la extencion de mar, y costas de que hablamos es la mas oriental de las tres. Hizimos tres leguas en este dia. A San Luis Rey 3 leguas. De San Diego 90 leguas.
Friday, August 25, 1769 EN -- Viernes 25 de Agosto. Del Pueblo de San Luis nos pusimos en marcha y caminamos quatro oras para hacer dos leguas por tierra alta sobre la marina, mui quebrada: una de estas quiebras nos atajó totalmente el paso por lo escarpado de su ladera a la parte de poniente: huvimos de tomar el camino de la plaia por encima de las piedras, al píe de un cantil que bañaban las olas del mar; igualmente intransitable, si no es en la menguante de la marea. Duró este cantil un quarto de legua, y subimos despues por lomas altas hasta el parage, que se llamó de San Zeferino Papa; pueblo de gentiles de veinte y quatro casas y de doscientas almas poco mas ó menos: recibieronnos con afabilidad, y cariño, su situacion es algo triste: viven dentro de una cañada ceñida de lomas no mui altas enteramente peladas, y sin arboleda alguna; en lo interior del paíz, se ven otras semejantes cuio aspecto es tambien triste, pero no faltan pastos, y la tierra es de buen migajon. Entra por la boca de la cañada un estero que sirve de desembarcadero a las canoas de los indios: viven estos de la pesca como los demas de estas costas. Hay agua dulce, y corriente en esta cañada pero se ha de coger arriba antes que se mezcle con la del estero.
Experimentamos ya en esta paraje unos vientos al norte fríos y furiosos, cuias resultas temimos no fuesen nocibos y perjudiciales á la salud.
| La altura orizontal del limbo inferior del sol observado con el octante ingles de cara al astro se halló al medio dia de | 65º 47' |
| Semidiametro del sol addictivo | 16' |
| Inclinazion de la visual por razon de la altura del ojo del observador sobre las aguas de seis a siete pies substractivos | 3° 13' |
| Altura orizontal del centro del astro | 66° 00' |
| Su distancia al zenith resultó de | 24° 00' |
| Su declinazion era en dicha ora | 10° 30' |
| Latitud de dicho pueblo | 34° 30' |
A San Zeferino Papa 2 leguas. De San Diego 92 leguas.
Saturday, August 26, 1769 EN -- Savado 26 de Agosto. Hizimos nuestra jornada en la tarde que fué corta: andubimos dos leguas por lomas altas algo mas accesibles que las pasadas: en la medianía del camino dexamos una ranchería de veinte casas, sita sobre la marina, en parage de la plaia espaciosa y ancha: llegamos a vista de la Punta de la Concepcion termino de la Canal de Santa Barbara.
Campamos fuera de una cañada a la parte de levante: dentro de la misma havia un pueblo de gentiles compuesto de veinte y quatro casas, recibieronnos como los demas, y nos regalaron del mismo modo: tienen sus canoas y viven de la pesca. El pais que havitan es tambien escaso de leña; pero las tierras son de buena calidad, y abundan en pastos: el cacique de este pueblo era cojo y los soldados le pusieron nombre á su pueblo por esta causa de Ranchería del Cojo.
Determinose por la observacion de la altura meridiana del sol la latitud de la Punta de la Concepcion que resultó de treinta y quatro grados y treinta minutos, la misma que la del Pueblo de San Zeferino. Al Pueblo del Cojo 2 leguas. De San Diego 94 leguas.
Sunday, August 27, 1769 EN -- Domingo 27 de Agosto. Siguiose el camino á vista de la marina por tierra llana, rumbo del poniente, hasta la Punta de la Concepcion, y desde esta punta, que dista poco mas de una milla del Pueblo del Cojo torcimos al noroeste por doblar assi la costa.
Andubimos dos leguas y media, y paramos a la vanda del noroeste de una cañada, dentro la qual havía una ranchería de gentiles de veinte fuegos, y doscientas y cinquenta almas poco mas ó menos.
Entra por la cañada un estero, que recibe el agua de un arroio, y le impide de llegar a la mar aunque sale de la sierra con buen caudal de agua. Son los gentiles de esta ranchería mui pobres, no tienen canoas, y viven hambrientos: la tierra que havitan es de poca recomendazion , aspera, triste y escasa de leña.
Un soldado perdió en este parage su espada que se dejó urtar de la cinta, bien que la recobró despues porque los mismos indios que havian visto la accion, corrieron en pos del ladron que havía cometido el hurto, y por esta razon le quedó á la ranchería el nombre de La Espada. A la Ranchería de la Espada 2 leguas. De San Diego 96 leguas.
Monday, August 28, 1769 EN -- Lunes 28 de Agosto -- Caminamos dos leguas por tierra alta sobre la marina, pero de bueno, y facil acceso el aguage junto al qual paramos, era un manantial de mui buen agua: havía cerca de él una ranchería corta y pobre de gentiles de diez casitas, y sesenta almas. Salía a la mar una lengua de tierra a vista de nuestro campamento distante un tiro de fusil a lo sumo: recogimos en este parage mucho pedernal bueno para las armas de fuego, y por esto se llamó el parage de Los Pedernales.
La observacion de la altura meridiana del sol dió á conocer que estabamos por treinta y quatro grados treinta y tres minutos. A Los Pedernales 2 leguas. De San Diego 98 leguas.
Tuesday, August 29, 1769 EN -- Martes 29 de Agosto. En la tarde salimos de Ios Pedernales, y handubimos dos leguas rumbo del nornoroeste por terreno alto sobre la marina, y por meganos de arena: parámos dentro de una cañada en que huvo pasto para las bestias en abundancia, pero el agua recogida en una poza fué mui escasa llamaronla los soldados la Cañada Seca.
La costa antes de llegar á estos meganos, es barrancosa y tajada, con muchas restingas de piedra que salen mar afuera. A la Cañada Seca 2 leguas. De San Diego 100 leguas.
Wednesday, August 30, 1769 EN -- Miercoles 30 de Agosto. De la Cañada Seca fuimos al Rio Grande de San Berardo, de que nos dieron noticias por señas unos gentiles a nuestro arribo en la Cañada Seca, pero no quisimos creher que estuviese á tan corta distancia de aquel parage, y no acavámos de darles credito, hasta que por la mañana al tiempo de cargar la requa vimos venír toda la ranchería del rio, hombres, mugeres, y niños, en busca de nosotros, y á legua poco menos de marcha llegamos al parage.
La boca de este rio la cierra totalmente un banco de arena que pasámos a pié enjuto: sus aguas parecian rebalsadas, y sin corriente: pero distinguiase esta, subiendo algo mas arriba, prueva cierta de que las aguas se resumen en la arena, y tienen salida á la mar por este medio.
Este rio tiene un plan mui hermoso, bastante arboleda de sauces, y muchas tierras capaces de producir toda especie de granos; vieronse grandisimos osos y mucho rastro de estos animales. Al Rio Grande de San Verardo 1 legua. De San Diego 101 leguas.
Thursday, August 31, 1769 EN -- Jueves 31 de Agosto. Salimos del Rio de San Verardo en la mañana: caminamos dos leguas hacia el norte por tierra llana mui enmontada de un romero silvestre y otros arbustos de buen olor hasta llegar á una cañada abundante de pastos, atravesamos por el medio de ella, y al encumbrar por la ladera del norte, descubrimos una ranchería de gentiles, sobre una laguna medianamente grande rodeada de lomas de poca altura. Eran pobres estos gentiles; no tenian casas y dudamos que este sitio fuese su morada estable. Nos festejaron con baile, y fué el primer parage en donde vimos vailar a las mugeres: dos de ellas sobre salieron a las demas: tenian en las manos un ramillete [M unos ramilletes] de flores y acompañaban el vaile con diferentes ademanes y movimientos airosos, sin perder el compas de sus canciones. Llamamos el parage, la Ranchería del Baile de las Indias. A la Ranchería de el Baile de las Indias 2 leguas. De San Diego 103 leguas.