Diario of Lieutenant Colonel Juan Bustista de Anza

Anza Comanche Campaign, 1779


Wednesday, September 1, 1779 EN -- Septiembre. 1. Miercoles. En prosecucion de lo anterior di cho á las 7. de la mañana me enderecé á ponerme sobre la huella que solicí to lo que conseguí á las diez, y habiendo dispuesto que siempre caminen abanzadas espias, á derecha é izquierda de ella tanto de dia, como de noche prosegui en su seguimiento que hice con 7. legüas, rumbo al E. S. E., a cuyo fin fué preciso hacer alto para pasar la noche en el remá te del mismo rio del Sacramento por haberse experimentado mucnas cabballerias del vecindario alcanzarse.

Thursday, September 2, 1779 EN -- 2 Jueves. Poco antes de las 7. proseguí mos nuestra marcha, rumbo al S.,y al concluir 3. legüas repasamos el rio Napeste donde econtramos diez caballerias del enemigo que seguimos las que se recoguieron despues de lo qual, sin dar ningun aviso se separon los mas de la nacion Juta para su pais de lo que continuando al proprio rumbo se hiceron otras cinco legüas, á cuyo fin en un arroyo bastante quebrado se hizo alto para dar descanso hasta las quatro de la tarde á las caballerias, indicadas, á cuya hora bolví mos á nuestra ruta, y al vencer una legüa bolvióuna de las espias abanzadas, con la noticia de que los enemigos vení an azia nosotros sin desubrirnos. Para que no lo consiguiesen de mayor distancia, hice ocultar nuestra caballeria, y tren de cargas ehecutando lo próprio con toda la tropa, la que colo que donde me pareció proporcionado, para sorprender á los revelder que caminaban á la falda de unos montes de bastante bosque en número bien creciddo aunque con basiante de sunion inediando entree ini, y ellos un Agosto Vallecido, que no hubo tiempo para reconocerlo. Al ponerse el Sol arribaron á él los barbaros á quienes fué yá preciso aiacar los con la columna de mi má ndo, las que pareció esperaban, mas viendo las otras dos que los ivan á cerrar, yá uni dos se entregaron á una ciega, y aceleradisima fuga, bien que en ella murieron 8., se hirieron á bastantes, y no parecieron muchos, porque tuvimos la des grá cia de perder considerable tiempo en pasar uno á uno lo atascoso de una zanja, que ocultaba el indicado vallecito de cuya otra parte fué el alcance á distancia de media legüa, en la que se les dispersó enteramente aún en medio de haber ceerrado la noche, habiendose podido libertar tanto de ésta, como de la perdida aanterior, si se conservan firmes á nuestra parte opuesta del Zanfon, pues nosotros no lo hubieramos podido pasar, y ellos consequian defenderlo mui á cubierto de su bosque, de que infiero que no tentan conocimime es él o por la sorpresa no refexa en hacerlo. A las ocho y media de la noche me regrese a la zanfa citada, que bolviá repasar con mayor trabajo por la obscuridad, á donde yá habí a mandado, viniese nuestra caballada, y equi page con á nimo de pasar aquí la noche. Los peritos del pais, y del modo de hacer la guerra en éste acostumbrados á practicarlo me propusieron abandonaramos el sí tio, como siempre lo habí an egecutado, exponiendome podian bolver á atacarnos, con la obscuridad de la noche los recien batidos, y mucho mas si lograban unirse todos, graduando este por dificil, segun el conocimiemo que podia teener algo de temor la propuesta, respondí á ella, que lo próprio que tenian solicitaba yo, como el que estuviesen entendidos, que aún el caso de que el encuentro no se hubiese decidido tan á nuestro favor, debiamos por honor á las armas, esperaren aquel sí tio, á que nos amaneciese el dia siguiente hasta el que convenia mantenerse sobre las armas, como se verificù pasando por la incomodidad de las lluvias, y del mucho frio que hizo en lomá s de ella, bien que sin ninguna otra ocurrencia particular.

Friday, September 3, 1779 EN -- 3 Viernes Conforme se verificó claro, hice hacen la descubierta en todo el campo inmediato en donde no habiendose encontrado novedad de aprecio mandé, se fuese aprestando todo nuestra tropa para marchar lo que se efectuó á las siete. Al romper nuestra marcha se manifestaron pocos enemigos en ademan de querer pasar al sí tio que dexabamos por la própria parte que habiamos abierto cá mino en el Zanfon, que se ha dicho antes, á cuyo corto número se agregó otro mayor; por lo que, y suceder pudiera me quedé con la primera y segunda columna á la etaguadia, y latercera de reserva mandé que sirviera de vanguardia como que todo siguiese su marcha para lo que providencie do minasen las dos primersa unas media nos montes, que á derecha, é iequierda tení amos que vencer pon espascio de media legüa. Al entrar a ellos, yá los enemigos pasaban de 40 y se acercaban casi á tiro de fusil haciendo fuego con los suyos con cuyo motivo fue conocido por sus insignas y divisas el famoso Reguio Cuerno Verde quien con espi ritu orgulloso y superior artodos los suyos los grituba, y se adelantaba es caramuzando con mucho ardor su caballo, á quien porto tanto hice empéno de privarlo de la vida yá quesu soverbia y arrogancia la precipitaban á ello. A efecto de conseguir lo mandé á lo vanquardia, que al remate de los montes indicados que descubrí an la formacion, lo hiciese en batalla con doscientos hombres francos, que la caballada, y cargas con sus respectivas guardias apoyasen á ella con el din de estrechar contra toda esta fuerza al enemigo, si se consequia cerrarlos come idaba con un inedio circulo, que meditaba formar con las columnas de reetaquardia de la misma caballada, mientras los precipitaba en la zanfa referida, pues era preciso pereciesen en ella los que mas nos importaban, que era la parrtida que se quia al Caudillo de los barbaros, por teneries ganado desde el principio su huida y costado derecho. Para el logro de uno, y otro inténto, y el de rendir en lo posible los caballos de los referidos reveldes, en cuya ligereza consistí a toda su confianza para ofender, y libertarse hice marchar con alguna aceleracion, aparte de nuestros Indios auxiliares en ademá n de retirada, y quendo yá casi iva á tener efecto mi principal idea la comprendio el Caudillo quien ordenù á todos los suyos la retirada en cuya cuencion procedi á lo segundo consiquiendo de luego á luego cortar del mayor número al indicado Cuerno con los principales de los suyos los que seguidos cayeron en el embarazo de mi deséo, y zanfa dicha, en la que no teniendo otro recurso echaron pic á tierra haciendo trinchera de sus caballos, de cuyo modo hicieron una tan vizarra quanto gloriosa defensa, de la que sin embargo pereció en ella el precitado. Cuerno Verde, su hijo primogenito heredero de su mando, quatro de sus Capitanees mas famosos, un Sumo Pufacante, ù Sacerdote, que lo predicaba inmortal, y diez mas que fueron los que se pudieron meter donde se ha insinuado. Mayor número huciera muerto: pero preferi al del Régulo aun mas de los que se escaparon por ser constante de muchos años a esta parte esta, siendo el azote cruel de este reyno el que ha exterminado muchos pueblos con centenares de muertes, y prisioneros que despues hasacrificado a sangre fria culpandolo su misma nacion de que desde que tomo el má ndo, los ha hecho tener las armas, y voluntades contra los Espanoles, cuyo odio le dominaba de haber muerto su Padre en nuestra armas el qual obtuvo el mismo má ndo y poder. Infiero que su muerte se la causó su próprio arrojo, valor, ó desprécio, que quiso hacer de nuestras gentes cevado de las muchas ventajas, que siempre habia conseguido sobre ellas por los desórdenes que siempre se han gobernado en la querra. Femio el mayor número de los suyos que la tarde antes, fué baudo lo que á él no se le ocultù, pues un fusil que se habí a perdido en ella de nuestros Indios auxiliares, pareciù en su poder, y con todo cometiù la temeridad de con solos 50 hombres que son los que le hacian la guardia diaria, y personal, de acometer á seiscientos hombres bien formados, de que se debe deducir al jactancia presuncion, y soverbia que acompañaba á este barbaro lo que manifestó hasta el último trance en varias produciones, desdeñandose aún de cargar su fusil lo que por tres veces le hizo otro, en cuyo interin tomaba él la lanza. Su muerte aseguran todos los nuestros será bien llorada de sentimiento, pero creo no excederá á lo que de placer lo han hecho nuestras gentes en quienes no tuvimos mas desgrá cia que una leve herida de vala á un Soldado ligero, del número de muiertos hoy se sacaron cinco fusiles cuia especte abunda entre dichos infieles. No obstante que me mantube en este sí tio que se le dió el de la advocacion de los Dolores de Maria Santisima has las diez y media por observar si habí a algun regreso de los barbaros, no se observo otra cosa que sus polvaderas, y hurnos de retirada descubriendose hasta doce legüas distantes los segundos, de que se infiere, que los que lo hacian fueron los que se derrotarron la tarde antes. A la hora mencionada, despues que nuestra gente victorió el nombre del Rey, y Superior Gofe que nos manda, me puse en marcha con rumbo al Sur, al que por buen terreno se hicieron cinco legüas hasta arribar á la primera agua, ó arroyo de la Sangre de Cristo donde nos guedamos para pasar la noche.

Saturday, September 4, 1779 EN -- 4 Sabado. Poco antes de las 7. continuamos nuestra ruta al precitado rumbo, y á poco de la primera comenzamos á repasar la sierra, que de ida llevamos á nuestra derecha, que fué bastante molesta por la contí nua alternacion de subidas, y baxadas que tiene, á que se agregó un vracá n de nieve, lo que con el total pasa de la anterior, se concluyó á las cinco de la tarde que baxamos á su pic con 8 legüas de camino al sí tio de la cienega.

Sunday, September 5, 1779 EN -- 5 Domingo. A las 7 ½ bolví mos á nuestra marcha al indicado rumbo por buen terreno al que se hiciron en todo hoy lo le con las que arribamos á el rio de la culebra, y se finalizó la jornada. Con motivo de que luego que llegamos á este sí tio encontramos 7. caballos muertos por los enemigos que batimos el 3., y otros indicios de curacion de heridos lo hice reconocer con toda exâctitud lo que produjo, hallarse una sepultura en que estaban iqual número de cadaveres, que nos acreditan perecieron en el ataque, que suponemos han hecho en el pueblo de Taos, de á donde parece veine la huella. En este mismo dia, antes de las 12., se separaron para su pais, llenos de riqueza, y satisfaciones la parte que quedada de la nacion juta, lo que egecutaron sin despedirse porque su barbaridad, y deseó de ver su Patrio suelo no les proporciona este comedimiento.

Monday, September 6, 1779 EN -- 6 Lunes. A las 7. continuamos nuestra ruta con destino al pueblo de Taos por imponerme de lo acaecido en la que sequimos al Sur, y hechas en todo el dia 10 legüas, se finalizo la jornada en el rio del Datil.

Tuesday, September 7, 1779 EN -- 7 Martes. Poco antes de las 7. nos pusimos en marcha, y al concluir 3. legüas pasamos el rio colorado, desde se ha traido buen terrno, de el que comenzamos á faldear la sierra que llevamos á la izguierda por la que, y sus incomodidades, se caminaron otras 5. con que arribamos á las 4. de la tarde al pueblo de Taos, que de los de este reyno es el mas abanzado al Norte. Antes de egecutarlo me salió al encuentro su Alcalde, á quien con anticipacion porque no le catisase novedad, se lo habia comunicado, y me participó, que habiendo tenido noticia por los Apaches, nuestra confidentes 6. antes, que le atacasen el pueblo de su má ndo, que fué el 31. último anterior, de que venian muchos enemigos se provino para recibirlos, yaún avisó á lo interior del reyno, para lo próprio, por si giraban á otra parte del que en conseqüencia de lo anterior puso espias en los comunes transitos de los barbaros, por cuyo medio, logró la noche del So. que le hicieran contra seña con fuegos de que se encaminaban al pueblo, en donde con ella se puso sobre las armas de cuyo modo lo hallaron el precitado diá . El primer acometimiento de los enemigos hecho entre dos luces, me asegura fué exforzado; pero luego que con la inmediacion reconocieron el estado de defensa que tiene el lugar, prser uno de los que he hecho quadrr, y formar baluartes, se sorprendieron tanto, que pudo salir de la muralla á hacerles fuego, que de ella no podian experimentar, ni ofenderles, con el que se siguió dar muerte á tres, herir á muchos, y escarmentar á todos, que regula serí an 250., quienes tomaron á buen partido retirarse á mucha mayor distancia á reconocer de este modo el pueblo, en donde se mantuvieron hasta las 9. de la mañana, que comenzù su retirada á la que precedió un gran destrozo que hicieron en los maizales. La perdida que tuvo este pueblo, solo fué la de un joven, quien aún estando dentro de él quando se verificó el atá que á escusas del Alcalde se saltó á ver, si libertada un caballo que vió dentro de un maizal juzgando era suyo, el que encontró ser de los que le quitaron la vida. La de los enemigos, por lo que expone el referido Alcalde y se refiere el dia 6. se reduce á 10. muertos en solo este atá que, desgrá cia que en los muchos que le han hecho, famas habian experimentado, y ahora se atribuye, á que no necesitandose como antes del total de sus habitadores para defender siete esquinas, y otros tantes rincones, ó resaltos que tenia, se emplearon en ofender á los insultantes, pudiendo salir á hacerlo á mas de 70. varas de la nueva muralla.

Wednesday, September 8, 1779 EN -- 8 Miercoles A las 7 ½ continuamos marcha, porel camino real que vá á Santa Fé, que por lo comun tira al Sur, y hechas porel l0. legüas arribamos al pueblo del embudo.

Thursday, September 9, 1779 EN -- 9 Jueves. A las 7 ½ bolvimos a nuestra marcha por el cuado rumbo al que caminadas 9. legüas, se dió a la marcha al pueblo de Puxuague.

Friday, September 10, 1779 EN -- 10 Viernes A las 7. continuamos nuestra ruta por el precitado rumbo, y cá mino en el que vencidas 6. legüas arribamos á la villa de Santa Fé, en la qué despues de haberlo executado tuve noticia, comunicada por la nacion Juta, de los que se refiere se separaron el dos del rio de Napestle tuvieron la felicidad de sorprender á 7. Comanches, que estaban en casa con sus familias los que siendo 9. entre mugeres, y niños, perecieron en sus manos con los primeros, á excepeton de uno de los últimos que se les entregó vivo, que así mismo, se apoderaron de 40, caballerias que tení an los barbaros, con el demá s menage de su úso y servicio. Con esta pérdida, las que quedan referidas padecieron los dias 31. 2,, y 3,, con la que expresan del pueblo de Taos, asciende á 58. hombres, y 63. mugeres y niños, y el total 131. personas, con cuya noticia, y la de ascender á 205. legüas las caminadas en toda esta expedicion concluye el diario que le corresponde en dicho dia 10. de Septiembre de 1779 = Juan Baptista de Anza. Concuerda con su original, que se guarda en la secretarí a de la comandancia general a que me remite abril 19 de 1780 Fr. Juan Agustí n de Morfi